Autobiografía ficticia
Desde que tengo uso de razón, uno de los objetos más preciados en mi casa ha sido la máquina de coser de mi bisabuela Kika. Por ella pasaron después las manos de mi abuela, de mi madre, de mis tías y, de vez en cuando, las mías. Se trata de una máquina con muchos viajes, experiencia y calor familiar. He aquí una aproximación de lo que han sido sus años, contados por ella misma: Mi vida.
Comentarios
Publicar un comentario